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Inicio Premios
2016 Premio Juan Negrín

PREMIOS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CIENCIAS FISIOLÓGICAS


Entrega del III Premio Juan Negrín al

Prof. Julio Fernández


Durante la celebración del XXXVIII Congreso de la SECF se hizo entrega del Premio Juan Negrín a Julio Fernández, de la Universidad de Columbia en Nueva York. La entrego fue a cargo de Carmen negrín, nieta de Juan Negrín en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. en la imagen Julio Fernández (izquierda) Carmen Negrín y Guillermo Álvarez de Toledo, Presidente de la SECF


 



Laudatio a cargo del

Prof. Guillermo Álvarez de Toledo


Fotos -- Enlace a Web de la Fundación Negrín


Con el premio Juan Negrín, la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas
(SECF) quiere reconocer la trayectoria investigadora brillante y la labor de promoción de la
Fisiología de aquellos científicos que, realizando fundamentalmente su trabajo más allá de nuestras
fronteras, han colaborado en la formación de investigadores españoles y, en general, han
contribuido de forma decisiva a la formación de los fisiólogos de nuestro país. En esta ocasión, en
la VII edición del Premio, a los ilustres galardonados anteriormente:


Erwin Neher (2003)
Francisco Bezanilla (2005) Juan Carlos Romero (2007)
Ricardo Miledi (2009)

Ramón Latorre (2012)
Álvaro Pascual Leone (2014)


Se une el Profesor Julio Fernández. Sin duda alguna el Dr. Fernández es una figura de relevancia
mundial y referente internacional en el ámbito de la Biofísica y la Fisiología Celular. Su trabajo
ha sido clave para el establecimiento de técnicas biofísicas superresolutivas, con numerosas
aportaciones seminales sobre los mecanismos celulares y moleculares de la secreción de
neurotransmisores y el estudio con técnicas de Microscopía de Fuerza Atómica de moléculas únicas.

En Octubre de este Año, se cumplen 100 años de la creación del Laboratorio de Fisiología del Dr.
Juan Negrín en la Residencia de Estudiantes de Madrid, allá en la Colina de los Chopos, como Juan
Ramón Jiménez denominaba a
este  lugar mágico donde arte y ciencia  se  unieron durante 20 años  para

potenciar el conocimiento y sobre todo, formar a jóvenes universitarios en investigación en
fisiología. El Laboratorio se creó en otoño de 1916, 6 años después de la creación de la Residencia
de Estudiantes de la Junta para Ampliación de Estudios, pues su director, Santiago Ramón y Cajal,
prefería iniciar los proyectos una vez encontrada a la persona adecuada y capaz de liderarlo, el
elegido fue el joven médico y fisiólogo de 24 años, Juan Negrín López.

Juan Negrín fue de una precocidad extraordinaria. Nacido en el seno de una familia acomodada de Las
Palmas de Gran Canaria, con 14 años se marchó a Alemania a estudiar Medicina a Kiel y Leipzig, y
con 24 había obtenido el Doctorado de manera brillante con su trabajo sobre el efecto de la
“picadura de zonas del tronco del encéfalo sobre el control de la presión arterial”, bajo la
dirección del Prof. Von Brucke. Dominaba varios idiomas. El Dr. Negrín, en principio no pensaba
volver a España directamente desde Alemania, sino viajar a Estados Unidos al Instituto Rockefeller
y a Harvard con Cannon y Porter para continuar su formación como fisiólogo. Solicitó una ayuda a la
Junta para la Ampliación de Estudios y ésta, probablemente en carta redactada directamente por
Cajal, le sugirió que esa acción podría hacerla, si antes dedicaba esfuerzos a la formación en
Madrid de jóvenes investigadores. Le ofreció dirigir y montar el Laboratorio de Fisiología. Este
hecho le hizo permanecer en Madrid para realizar su carrera profesional, primero como fisiólogo y
catedrático, y después dedicado a la política en exclusiva a partir de 1934.

El laboratorio  de  Fisiología  se  instaló de forma “provisional” en  el edificio “Trasatlántico”
de la Residencia, una provisionalidad que duró hasta 1934, cuando se trasladó a las dependencias
del Instituto de Fisiología de  la Facultad de Medicina de la ciudad universitaria. Constaba de dos
plantas. En la superior dos laboratorios bien equipados con kimógrafos e instrumental, el de Negrín
y el de sus ayudantes, separados por una biblioteca con 50 revistas de fisiología y cientos de
separatas. En la planta del sótano se encontraba el animalario, despachos y otro laboratorio más
modesto.

Los primeros ayudantes del Dr. Negrín fueron José María de Corral – Fundador de la Sociedad
Española de Ciencias Fisiológicas en 1952 - y José Domingo Hernández Guerra, a los que se unieron
José Sopeña Boncompte, Luis Calandre y José Miguel Sacristán. Casi todos ellos ocuparon cátedras en
distintas ciudades de España al finalizar su trabajo en el Laboratorio de Fisiología. Las tareas de
investigación en esta primera etapa consistieron en la continuación de preguntas que el Dr. Negrín
había comenzado en Alemania, como el papel del tronco del encéfalo en el control de la presión
arterial, medida del pH sanguíneo con técnicas electrométricas, la liberación de adrenalina por la
médula adrenal, o el papel regulador del páncreas de la glucemia tras la estimulación del nervio
vago.

Con posterioridad (1925), jóvenes talentos de la medicina y la fisiología en España se unieron al
Laboratorio, como Severo Ochoa o Francisco Grande Covián. La formación de estos jóvenes estudiantes
de Medicina, se completaba con experimentos que realizaban en el Laboratorio de Fisiología por las
tardes. La planificación de la formación de estos jóvenes estaba bien meditada; la realización de
experimentos se completaba con estancias en laboratorios del extranjero punteros en investigación.
Severo Ochoa realizó estancias con Otto Meyerhof en Heidelberg donde estudió el papel de la
fosfocreatina en la contracción muscular tras la depleción de glucógeno en 1929. También realizó
una estancia con Henry Dale en 1932 donde fue testigo de los experimentos que demostraron la
liberación de acetil colina tras la estimulación del ganglio cervical. Tanto Meyerhof como Dale
recibieron el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1922 y 1936 respectivamente. Sin lugar a
dudas, la etapa de Severo Ochoa en el laboratorio de Fisiología y sus estancias patrocinadas por la
Junta le ofrecieron un marco ideal para continuar su carrera profesional.


La estructura del Laboratorio del Dr. Negrín, su ubicación, sus proyectos, el contacto con
estudiantes de otras disciplinas de la cultura, y su proyección internacional, lo hicieron el caldo
de cultivo fundamental para formación de fisiólogos de primer nivel. A pesar de la guerra civil y
la dispersión de los científicos, la labor del Laboratorio de Fisiología fue fundamental para
determinar lo que es en la actualidad la Fisiología en España.


Lo que hizo Juan Negrín hace 100 años, en su Laboratorio, es lo que El Prof. Fernández ha hecho con
muchos españoles desde hace 30 años en Estados Unidos. Todos ellos están desarrollando carreras
exitosas en España o el Reino Unido gracias, en gran medida, al paso por su laboratorio. Mejor
dicho, gracias a compartir cientos de horas hablando de problemas científicos, al diseño de
experimentos de una rabiosa originalidad y al desarrollo tecnológico necesario para abordar estas
preguntas. Por último, pero no menos importante, el trato que nos ha dado y el calor con el que nos
acogió es muestra de que además de haber sido un jefe brillante, fue un amigo. Cuando la Junta
Directiva de la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas decidió concederle este Premio,
rápidamente me puse en contacto con todos los españoles que habían trabajado con Vd. para
invitarlos a venir a Zaragoza. Sólo unos minutos se demoró la respuesta unánime entusiasta, de
profundo agradecimiento de todos nosotros, y que no han querido perderse este momento y demostrarte
una vez más nuestro cariño y agradecimiento. Me gustaría que subieran aquí al estrado:

Mariano Carrion Vazquez, Ph.D.; Cajal Institute, Madrid, Spain Carles Solsona, Ph.D.; Cell Biology,
Universitat de Barcelona, Spain Sergi Garcia-Manyes, Ph.D.; Physics, Kings College London, U.K.
Raúl Pérez Jiménez. Nanogune, San Sebastian, Spain
Jorge Alegre Cebollada. National Institute of Cardiovascular Research (CNIC), Madrid, Spain
Y yo mismo.

La labor investigadora del Prof. Fernández es espectacular. Habiéndose Licenciado en Físicas en la
Universidad de Chile, se introdujo en la Biofísica y la Fisiología bajo la tutela de Ramón Latorre,
para viajar más tarde a Los Angeles con Pancho Bezanilla para realizar su Tesis doctoral. Este
periodo de formación se completó con un posdoctorado en Gottiengen con Erwin Neher. Esta formación
fue de una solidez extraordinaria. Si se fijan los mentores del Prof. Julio Fernández todos han
sido galardonados con el Premio  Juan Negrin..

En 1987 se incorporó a su primera posición en Estados Unidos en el Departamento de Fisiología de la
Universidad de Pensilvania en Filadelfia. Ahí es donde tuve la oportunidad de unirme a su
laboratorio y aprender el estilo Fernandez de hacer ciencia. Aún recuerdo vivamente los primeros
experimentos en mastocitos midiendo la capacidad eléctrica de la membrana con la técnica de patch
clamp, Posteriormente marchó a la Clínica Mayo para establecerse desde ya muchos años a la
Universidad de Columbia.

Los méritos acumulados del Prof. Fernandez son innumerables. Con más de 20000 citas, sus trabajos
han sido publicados en las mejores revistas Nature, Cell, PNAS, etc. Sus aportaciones seminales, en
el ámbito de la liberación de neurotransmisores fue el primero en demostrar directamente con
técnicas de capacidad que la liberación se produce por la fusión de la vesícula con la membrana,
siendo la primera demostración real desde los experimentos clásicos de Heuser y Reese. En aquéllos
años es cuando aún no se habían caracterizado las proteínas de las vesículas, pero ya Julio tenia
su hipótesis del andamiaje proteico que anclan las vesículas a la membrana y los mecanismos que
generan la fusión. Siguiendo la intuición que siempre le ha guiado, en 1997 decidió cambiar de
línea de investigación. Como él dice, Los descubrimientos se producen en la frontera del avance de
la tecnología. Así comenzó a estudiar las propiedades mecánicas de proteínas únicas con la técnica
de Microscopía de Fuerza Atómica, que es en lo que ha desarrollado su labor en la Universidad de
Columbia. Las aportaciones han sido espectaculares, dilucidando el papel de la titina en el
músculo, la acción mecánica que produce una única enzima, o las proteínas del pili bacteriano que
le permiten a ésta amortiguar la fuerza ejercida por la tos para limpiar la garganta donde se
encuentra acantonada.

Por último, quiere aquí reconocer la labor incondicional y de colaboración que Julio ha tenido, que
es la de su mujer Carmenlú. El apoyo necesario e indispensable para desarrollar una carrera
profesional. Carmenlú siempre ha estado y está ahí como un engranaje perfecto que permite el avance
sin límites de su ciencia.

Por todo lo expuesto, EL Prof. Julio Fernandez, reúne todos los requisitos que

le  hacen  acreedor  del  Premio  Juan  Negrin  de  la  Sociedad  Española  de
Ciencias Fisiológicas.